Los tubos fluorescentes pueden funcionar durante mucho tiempo, pero con el paso de los años es normal que comiencen a presentar pequeños problemas: parpadeos constantes, una luz demasiado débil, zumbidos o dificultades para encenderse.
Los tubos fluorescentes pueden funcionar durante mucho tiempo, pero con el paso de los años es normal que comiencen a presentar pequeños problemas: parpadeos constantes, una luz demasiado débil, zumbidos o dificultades para encenderse.