La mayoría de las personas piensa que detectar una fuga de agua requiere herramientas, experiencia o algún tipo de “sexto sentido” técnico. Pero la realidad es otra: las fugas hablan, solo que no siempre lo hacen con agua visible. A veces se manifiestan en cambios sutiles del ambiente, en comportamientos extraños de los materiales o en pequeñas variaciones que, si sabés leerlas, te permiten anticipar un problema antes de que se vuelva caro. Este post no es una lista de pasos tradicionales. Es una metodología simple, pensada para cualquier persona que quiera entender su casa como un sistema vivo. Si aprendés a observar, podés detectar fugas sin abrir paredes, sin…



